miércoles, 9 de noviembre de 2016

Mira la reacción de este gato cuando conoce al bebé de la casa



La creencia popular dicta que son seres ariscos, egoístas y un poco caprichosos, pero nada más alejado de la realidad. El problema es que tendemos a compararlos con los perros y sus cará cteres son totalmente opuestos. Mientras que los perros suelen dar cariño a todo aquel que lo demande, un gato es más selectivo a la hora de administrar su amor. Esto hace que ganarse su confianza sea un trabajo más arduo, pero también más gratificante.