sábado, 13 de agosto de 2016

Su padre lo dejó parapléjico mientras dormía y luchó para convertirse en un genio del piano



Norman perdió el uso del lado derecho de su cuerpo. Pero la providencia le permitió con tiempo y mucho esfuerzo encontrar una forma de volver a tocar el piano y obtener de la música las fuerzas necesarias para tener una vida llena de logros y orgullos. Gracias a un vecino interesado, al azar y a su gran talento Norman pudo dar su primer concierto en vivo ya con 70 años cumplidos y seguir inspirando vidas.